miércoles, 11 de diciembre de 2013

Los Miedos

Los miedos pueden estar relacionados con algo real (que puede o no habernos pasado) o con algo que nosotros imaginamos (que solo vive en nuestra mente). Un ejemplo de algo real podría ser el miedo a volar y un ejemplo de lo que nos imaginamos podría ser el miedo a la oscuridad y los monstruos. Dejando de lado las psicopatologías, tanto el volar como los monstruos se relacionan no con el presente sino con la idea que nosotros relacionamos hacia un futuro. El volar no es en sí donde reside nuestro miedo, sino en que algo puede fallar del avión y éste se puede caer, prender fuego, etc. Nuestro miedo está relacionado con el dolor, sufrimiento o muerte. Por otro lado, el miedo a los monstruos también está focalizado en el futuro: en qué podrían hacernos esos nuestros!. Pero la diferencia entre ambos es que los monstruos no existen.
Pero desde pequeños aprendimos a vivir con el miedo. El miedo es una llamada de atención del cuerpo que nos pone en alerta de un posible peligro. El tema es hasta dónde dejamos que ese miedo pase de ser una alarma y que pueda manerjar nuestra vida.
Yo no sé cuál podría ser el “remedio” para el miedo pero recuerdo que cuando éramos chicos (pero no tanto) y nos daba miedo la oscuridad, sin posibilidad de prender una luz lo único que podíamos hacer era avanzar en la oscuridad, hacia lo desconocido. El miedo nos puede paralizar o podemos decidir continuar. Para romper con esa idea que nos da miedo… como es una idea ¡no tenemos que pensar y avanzar!
Muchas veces nuestros miedos se basan en experiencias vividas traumáticas o dolorosas, que al encontrarnos en una situación similar nos trasporta automática y sentimentalmente a esa primera experiencia.
Entonces, si es algo racional yo elijo no sufrir y si para no sufrir existe la posibilidad de sacar el miedo a un lado… entonces lo haré a un lado y seguiré. Día a día. Hora a hora. Minuto a minuto. Pasito a paso. 


Enfrentemos al lobo… ¡si se puede!

¿Cuántas cosas dejás de hacer por miedo? ¿Cómo cambiaría tu vida si comenzaras a hacerlas? Si no es el miedo ¿qué te impide llevarlas a cabo? ¿Hasta cuándo vas a tener miedo?

Y recordá. Si querés ¡podés! Yo te ayudo.


viernes, 22 de noviembre de 2013

¿Días buenos o días malos?

¿Cuántas veces me encuentro dandole mucha importancia a un comentario o un gesto ajeno y me quedo enganchada de mal humor todo el día? Acaso ¿no te pasó?
Salimos dos minutos mas tarde de casa y el colectivero encima no para ¡tenemos que esperar otro! y esa espera se transforma en despotricar contra el colectivero. Viene otro colectivo, nos subimos y durante lo que dura el vieja continuamos cuestionandonos por qué el primero no paró... si no le costaba nada, nos sube la presión y nos da impotencia. Llegamos al trabajo y saludamos diciendo "vos podés creer que estaba en la parada y el bondi siguió de largo!". Y luego comenzamos nuestro trabajo con un sabor amargo que volcamos lentamente en nuestras actividades y comentarios.
Pufff.. tengo mil anéctodas así. Algunas me duran todo el día ¿y que gano? nada... nada bueno. Yo me amargo, molesto a mis compañeros y a la gente con quien me cruzo y el colectivero siguió su día como si nada. A veces el "disparador" es el comentario / respuesta de otro compañero.. o el mio mismo. Mi mal día puede perjudicar al de otros, o viceversa. ¿Hasta dónde puedo llegar? ¿De qué me sirve quedarme enganchada en esas conversaciones y en esos sentimientos de bronca y rencor? Como dije.. no sirven de nada... de nada bueno. 
Lo que si es bueno es que ahora ya podemos ser conscientes que nos pasa esto y elegir. ¿Querés tener un día bueno o un día malo? ¿Querés contagiar alegría o bronca? No importa qué sea lo que nos pase ese día... sino el significado y el lugar que le damos en nuestra vida.
El cambio no es automático, tal vez tengas que detenerte y volver a elegir durante el mismo día. Pero creo que vale la pena ¿no? 

Te invito a leer esta historia:

Un día arruinado

Un día un grupo de estudiantes vió un "Kuentenik" judío, un comerciante ambulante que vendía por lo general ropa y artículos de lencería. Se acercaron al comerciante y le preguntaron cuánto costaba un pantalón. El comerciante les dió el precio pero, como siempre, estaba sobrevaluado ya que estaba convencido de que comenzarían un proceso de regateo para llegar finalmente a un precio justo.
Sin embargo, los estudiantes pusieron cara de sorpresa al ecuchar el precio ya que lo encontraban barato. Pagaron y se fueron.
El comerciante se lamentó amargamente de no haber empezado con un precio mas alto, cerró su maleta y se fue a casa; el día ya estaba arruinado.

¿Qué creés que hubiese pasado si el comerciante en vez de ver la ganancia que no había conseguido se hubiese puesto contento que realizó una venta super rápido y sin regateo?

Y recordá. Si querés ¡podés! Yo te ayudo.

martes, 5 de noviembre de 2013

Cada persona nos trae un mensaje

Este artículo está dedicado a la memoria de Silvia Vega (*)

"Image courtesy of Danilo Rizzuti / FreeDigitalPhotos.net".
Todas las personas que pasan por nuestra vida nos dejan un mensaje y muchas veces una enseñanza. A veces no nos damos cuenta porque sus visitas son muy breves y otras seguimos adelante sin darnos cuenta. No todos saben de este maravilloso regalo. Solo tenemos que estar atentos...

Mi abuelo Benito me enseño el amor de abuelo y el respeto por él. Aprendí a compartir el amor de mi abuelo con mis primos gracias a mi abuelo Didi. Con mi perro Pichi senti el verdadero amor hacia el mejor amigo del hombre. Ruben Vilachá me mostró cómo se mantiene la familia unida y reunida (¡qué habilidad que tenía!). Con Paula aprendí que por mas que intente hacer bien las cosas, las amistades pueden terminarse (y hay que dejarlas ir). Con la partida de Santiago me dí cuenta que no hay que dejar las cosas para mañana si realmente las queremos hacer porque el tiempo no es infinito; el un día paso por tu negocio a verte puede transformarse en un nunca. Gracias a mi bebé nonato aprendí que no tengo el control - y muuuchisimas cosas mas. El conocer a Gerardo me ayudó a no llorar la muerte de un hijo por siempre ya que podemos sin querer negar la vida de otro hijo.  Sergio me dijo un día: "Nadie quiere estar con alguien deprimido" - chan. María Rita me ayudó a entender que quiero brillar e ir por mas!. Con Nati aprendí que el amor de hermana es mas fuerte que cualquier discusión y que tenemos amor incondicional sin tener que pedirlo. Mi maestra de segundo grado me puso en la foto anual "Para María, mi fiel secretaria", si le hubiese prestado atención a ese comentario... Mariano me enseñó que puedo volver a empezar, puedo dejar las cosas que no me gustan y sobre todo, ¡que puedo! Y Silvia me pasó el siguiente mensaje: cuando nos pasa algo malo nos preguntamos ¿por qué a mi? y ella llegó a entender "¿Quién soy yo para que no me pase a mi?". No estamos excentos a qué nos pasen cosas malas. Las cosas simplemente pasan.

La lista podría ser casi infinita...

¡Que maravillosos regalos! gracias a TODOS por pasar por mi vida y ayudarme a crecer (a ustedes que leen también!)

No sé qué mensaje habré dejado yo en la vida de la gente que fui conociendo. Pero me gustaría poder ayudar a brillar...

Y recordá. Si querés ¡podés! Yo te ayudo.


(*) Hace como un año que tenía este texto guardado...

lunes, 4 de noviembre de 2013

Volver a Empezar

"Para poder seguir, tengo que empezar de nuevo" - León Gieco


Pasó casi un año sin sentarme a escribir este blog. Obviamente que mi vida continuó y podría haber escrito muchas cosas. Pero aquí estoy, con ganas de volver a empezar. Y ¿quién dice que no puedo dejar de escribir un año y luego continuar? ¡Nadie! Y me pareció un lindo tema para volver a empezar.

Constantemente dejamos de hacer algunas cosas porque elegimos priorizar otras. Y de repente nos damos cuenta que queremos volver a hacerlas. ¿Cuántas veces dejaste el gimnasio? ¿Cuántas veces suspendiste estudios? ¿De cuántos seres queridos te alejaste? ¿Cuántas veces olvidaste seguir la dieta?

Antes de permitirnos hacer aquello que habíamos suspendido muchas veces luchamos con nuestros propios impedimentos. ¿Para qué lo voy a hacer si lo voy a volver a dejar luego? ¿Que dirán los demás? Entonces.. ¿realmente querés hacerlo o buscar la escusa para postergarlo. Por las dudas... volvé a leer "Basta de Escusas" que está mas abajo hace como un año.

Todo es aprendizaje. Aprendizaje para volver a hacer las cosas de manera diferente. Aprendizaje para darnos cuenta que cosas no nos gustan (ya que debemos probarlas antes). Aprendizaje para utilizarlo en otra cosa. Por lo tanto, no existe el fracaso con el significado negativo que conocemos. Podríamos asociarlo a la destrucción de una vieja construcción en desuso para  darle paso a una nueva construcción. 


Henry Ford dijo "“El fracaso es la oportunidad de comenzar de nuevo, pero más inteligentemente”. Y seguramente así lo hizo ya que quebró 5 negocios antes de fundar la legendaria y famosa Ford Motor Company.


Hacer este blog fue un maravilloso aprendizaje para mi. Fue ir por mas. Y aún quiero ir por mas. Aún quiero compartir mi misión. Aún tengo mucho por aprender. 

"La historia es un incesante volver a empezar" - Tucídides


"Image courtesy of Stuart Miles / FreeDigitalPhotos.net"
Ya es hora de empezar de nuevo. ¿Qué vas a volver a empezar vos?

Y recordá. Si querés ¡podés! Yo te ayudo.