¡Que fácil es elegir cuando no tenemos opciones! Cuando nos encontramos con
un último artículo disponible, cuando nuestra agenda solo tiene una actividad
por día o hora, cuando tenemos un sólo cumpleaños en un día. Pero ¿qué nos pasa
cuando hay mucho para elegir? solemos hacer un parate y analizamos los pro y
los contra e incluimos en la balanza de elección nuestro "feeling"
sobre cada uno. Luego de un tiempo de análisis, para algunos mas y para otros
menos, finalmente ELEGIMOS. Entonces agarramos aquel paquete de arroz que,
según nuestro análisis, es el que no se pega. Compramos la remera que mas nos
favorece respecto del color, tamaño, calce y precio. Decidimos ir al
cumpleaños de un amigo y no de otro porque nos queda mas cerca, creemos
que la pasaremos mejor o hasta porque si no vamos le puede llegar a molestar. Ahí
es que nuestra mente y ojos giran hacia la opción no seleccionada. Dudamos. Nos
cuestionamos. Hasta nos molestamos con nosotros mismos por elegir lo que
elegimos y por no elegir lo que no elegimos. Inspeccionamos la cocción del
arroz a ver si realmente era la opción que mas 'no se pegaba'. Nos ponemos la
remera pensando cómo nos hubiese quedado la otra. Vamos al cumpleaños pero
estamos como ausentes pensando que deberíamos haber ido al otro.
¿Hasta cuándo no nos haremos cargo de nuestras elecciones? ¿Hasta que la
ciencia invente que podamos estar en dos lugares al mismo? Humm.. creo
que sería muy tarde, no?
Y ¿si realmente elegimos?
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| Image: Salvatore Vuono / FreeDigitalPhotos.net |
Según la Real Academia Española, ELEGIR es escoger, preferir a alguien o
algo para un fin.
¿Cuántas veces por no elegir nos sentimos mal o relegados? ¿Cuántas veces
dejamos que otros eligieran por nosotros? ¿Qué precio pagamos? Y si elegimos
con confianza, con convicción, con deseo.. con todo nuestro ser y nos relajamos
a disfrutar de la elección.. ¿qué pasaría?
Te invito a que la próxima vez que tengas que elegir recuerdes este artículo
y disfrutes de tu elección. Luego podés compartir qué te pasó con esa elección.
La vida está llena de elecciones. No hay receta. No hay garantías. No hay
elecciones correctas. Aprovechemos ELIGAMOS y disfrutemos.

Yo creo que nos cuesta por lo que dejamos de lado. Queremos TODO, la chancha y los 20, la misa y la procesión. Elijo este... pero el otro también lo quiero! o al revés: no me gusta ninguno de los dos! Y todo no se puede!! Siempre, en toda elección, a algo tenés que renunciar. Como los que tienen hijos y quieren seguir la misma vida de antes... siempre hay cosas que perdés, pero también está bueno ver las que ganás! Ver lo positivo, el vaso medio lleno en lugar de medio vacío...
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