Después de esta introducción tan gráfica, les quiero compartir un artículo que escribió mi
hermana Natalia que me parece fenomenal!! Espero que lo disfruten tanto como yo..
Aprender a convivir en pareja es todo un arte.
Nosotras somos rompebolas y ellos son distantes. Ellos están en lo general y
nosotras en los detalles. Nosotras hacemos mil cosas a la vez, y ellos se
concentran en una. Entonces, cuando reclamamos igualdad, nos olvidamos que...
¡somos diferentes!! Y de tanto quejarnos, nos llaman “Gata Flora”…. y con razón!!
Si, si, leyeron bien: ¡con razón! ¿Saben por qué? Porque ¡vivimos mirando el
vaso medio vacío! Mirando lo que nos falta en lugar de estar contentas por lo
que ya tenemos y/o logramos.
No importa si se olvidó de comprar la ensalada… ¡hizo el asado!
No importa si se olvidó de comprar la ensalada… ¡hizo el asado!
No importa si no quiere elegir conmigo los souvenirs…
¡aceptó casarse!
No importa si no juega mucho con el bebé…. ¡te lo
tiene mientras te bañás!
No importa si no te hizo una fiesta sorpresa… ¡se
acordó de tu cumple!
No importa si se va todo el día con los nenes a lo de
tu suegra… ¡te podés bañar sin que nadie entre!
No importa si se olvidó de comprarte los Carefree… ¡fue al super!
Se entiende chicas?!? Agradezcamos lo que tenemos... y sobretodo: ¡CUIDEMOSLO!
No importa si se olvidó de comprarte los Carefree… ¡fue al super!
Se entiende chicas?!? Agradezcamos lo que tenemos... y sobretodo: ¡CUIDEMOSLO!
¡Live and let die!! Carpe diem!! O como a cada uno le guste! La vida es una sola… ¿que tal si la disfrutamos?!?
Ahora quisiera regalarte estas preguntas:
- ¿A qué no le estás prestando atención?
- ¿De qué te sirve no concentrarte en lo importante?
- ¿En qué lugar te dejan tus quejas?
- ¿Qué pasaría si disfrutás la vida?
Y recordá. Si querés ¡podés! Yo te ayudo.
